El estrés y sus efectos en la piel

El estrés y la salud de la piel están íntimamente relacionados, padecer de estrés y ansiedad de forma continuada produce la liberación de hormonas, como es el caso de la histamina, relacionada con las alergias en la piel, además, de una serie de sustancias relacionadas con los brotes de acné, envejecimiento prematuro y diversas afecciones en la piel.


Cuando padecemos ansiedad y estrés de forma continuada nuestro cuerpo libera histamina, que está relacionada con la respuesta alérgica. Junto a ella, también se genera una mayor producción de adrenalina y cortisol, relacionadas con enrojecimientos, desajustes hormonales y sistema inmunológico débil. Estos desajustes hormonales influyen en la producción de sebo en piel, además, el cortisol es el principal responsable de que el colágeno y la elastina se descompongan a un ritmo acelerado, mientras que la ansiedad destruye la producción de ácido hialurónico y daña el ADN celular, afectando, de forma concreta, a la parte encargada de controlar el envejecimiento de las células. Esto hace que estas mueran, se dañen más rápidamente o que sus procesos de renovación celular se vean ralentizados y la piel tenga aspecto apagado y mucho más envejecido.


El estrés, también es conocido por afectar directamente nuestro sueño y descanso, impidiendo que nuestro cuerpo trabaje de forma adecuada en la regeneración celular.

En pocas palabras, el estrés puede provocar:

♦ Rosácea

♦ Enrojecimientos, urticarias o alergias

♦ Herpes, dermatitis y psoriasis

♦ Acné

♦ Líneas de expresión y arrugas prematuras

♦ Bolsas y ojeras


Ten más comprensión con tu cuerpo, un granito de acné, alergias ó cualquier otra afección solo es un indicador de que debes desacelerar el ritmo, sanar de adentro hacia afuera.

Abraza tu cuerpo físico y ten paciencia, te recomendamos comenzar con pequeñas acciones como cambiar hábitos de consumo por unos mas sostenibles, relajarte y vivir de forma más simple y liviana.

Cómo cuidar la piel en periodos de estrés


Limpieza de la piel: Es fundamental conservar la piel limpia para que estas inflamaciones no empeoren y sobre todo para mantener a raya la grasa y, en consecuencia, el acné. Por ello, limpiaremos a fondo la cara cada mañana, para eliminar las toxinas liberadas durante la noche. También al acostarnos, para desmaquillarnos, y librar a nuestra piel de la contaminación. Además, es bueno exfoliar la piel una vez por semana para deshacernos de las células muertas, cuya acumulación impide la renovación de la piel.




Descansa: Duerme ocho horas diarias e intenta que tu cena sea unas horas antes de dormir; dedica unos minutos de tu noche a relajarte, medita o escucha música con sonidos de la naturaleza que ayuden a disminuir tu ansiedad.

Ejercítate: Realizar alguna actividad (puede ser actividad física desde tu hogar), esta te permitirá estar saludable tanto física como emocionalmente, ayudará a reducir los niveles de estrés y permitirá conciliar mejor el sueño.

Hidrátate: Toma dos litros de agua a lo largo del día.


Relájate: Busca alguna actividad que te ayude a disminuir el estrés, como la meditación y el yoga. (Si esto no funciona, un (a) terapeuta en línea siempre puede ser una buena opción). Toma un tiempo para ti: Una ducha relajante o cualquier actividad de al menos 40 min al día. Querer es poder, y levantarte cada día unos minutos antes o buscar este espacio antes de dormir para hacer lo que mas te gusta, mejorará notablemente tu actitud ante todas las circunstancias de tu vida.



Alimentación: Comenzar a incluir productos sanos y frescos desde la mañana, te da una mejor perspectiva de tu día y te motiva a realizar mas cambios de manera paulatina.

Fuentes:

Artículo: Harpers Bazaar / María Muñiz

Artículo: ong te protejo / Cuidado de la piel en periodos de estrés




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